Gracias a la arena de sílice nos ahorramos mucho trabajo de lijado, llegando a todos los rincones que de otra manera sería imposible. Eliminamos óxido, pintura, hormigón, brea, grasa, etc.
Chorreamos carrocerías de vehículos, radiadores, verjas, chasis de motos, bicis, llantas y gran variedad de piezas sin importarnos su tamaño. También lo empleamos para trabajos artísticos, acelerar procesos de oxidación, sacar la veta a la madera, limpiar piedra, etc. ¡Consúltenos!